Sheinbaum aclara aterrizaje de avión estadounidense en Toluca

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el aterrizaje de una aeronave estadounidense en el Estado de México se realizó con autorización previa y dentro de acuerdos de cooperación existentes entre México y Estados Unidos.

La mandataria explicó que el vuelo estaba programado desde octubre del año pasado y rechazó versiones que sugerían una operación irregular o la presencia de tropas extranjeras en territorio nacional.

Vuelo estaba autorizado desde meses atrás

Durante su posicionamiento, Sheinbaum detalló que la aeronave arribó a Toluca como parte de una operación logística previamente coordinada entre ambos países.

Según explicó, el objetivo del vuelo era el traslado de personal mexicano vinculado a procesos de capacitación, por lo que no representaba una acción militar ni una intervención extranjera.

La presidenta insistió en que todos los procedimientos se realizaron conforme a los mecanismos de cooperación bilateral establecidos.

Gobierno descarta necesidad de aprobación del Senado

Sheinbaum aclaró que el aterrizaje no requería autorización del Senado debido a que no involucró el ingreso de tropas extranjeras al país.

La mandataria recordó que la legislación mexicana únicamente exige aval legislativo cuando se trata de presencia militar extranjera, situación que, aseguró, no ocurrió en este caso.

También señaló que a bordo viajaba personal relacionado con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, lo que mantenía la operación dentro de los protocolos normales de colaboración internacional.

México verificó alerta emitida por la FAA

El tema generó atención luego de que la Federal Aviation Administration (FAA) emitiera una alerta relacionada con posibles operaciones militares en la región del Pacífico mexicano.

Ante ello, el gobierno mexicano inició comunicación inmediata con autoridades estadounidenses y con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para verificar la información.

Tras las consultas correspondientes, las autoridades descartaron cualquier actividad militar extraordinaria dentro del territorio nacional.

Gobierno esperó confirmación oficial antes de informar

Sheinbaum explicó que su administración decidió esperar una confirmación formal antes de emitir un posicionamiento público para evitar especulaciones o desinformación.

Primero se recibió una validación telefónica y posteriormente una confirmación oficial por escrito que aclaró que la alerta de la FAA no implicaba operaciones militares en México.

La presidenta subrayó que, de existir alguna irregularidad, el gobierno mexicano habría actuado de inmediato ante las autoridades estadounidenses.

Cooperación bilateral sigue bajo vigilancia pública

El caso volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, particularmente en temas relacionados con logística y capacitación.

Aunque el aterrizaje generó cuestionamientos en distintos sectores, el gobierno federal sostuvo que la operación se realizó bajo los acuerdos y protocolos legales vigentes.