La Comisión Federal de Electricidad avanza en sus planes para entrar de lleno al mercado de las telecomunicaciones en México, un movimiento que podría transformar la competencia en el servicio de internet y presionar a gigantes privados como Carlos Slim y Telmex.
La estrategia contempla que la CFE obtenga una concesión comercial para aprovechar su red nacional de fibra óptica y ofrecer servicios de conectividad con precios competitivos. El proyecto forma parte de la nueva visión impulsada por la Agencia de Transformación Digital, que busca ampliar el acceso a internet en el país.
CFE quiere pasar de conectividad social a competencia comercial
Hasta ahora, la participación de la CFE en telecomunicaciones había estado enfocada principalmente en llevar internet a comunidades rurales y zonas con poca cobertura. Sin embargo, el nuevo objetivo es competir directamente con operadores privados.
La empresa pública cuenta con una ventaja importante: su infraestructura. Al utilizar postes, líneas eléctricas y red de fibra óptica ya instalados en gran parte del territorio nacional, podría reducir costos operativos frente a otras compañías del sector.
Este escenario abre la posibilidad de que los usuarios encuentren servicios de internet más accesibles, especialmente en regiones donde las tarifas siguen siendo elevadas.
El reto de competir con empresas privadas
Aunque la infraestructura representa una fortaleza, la CFE también enfrentará desafíos regulatorios y comerciales. La empresa deberá demostrar que puede operar bajo las mismas condiciones fiscales y legales que el resto de competidores del mercado.
Además, tendrá que convencer a las autoridades regulatorias de que su participación no afectará la libre competencia en el sector de telecomunicaciones.
Otro punto clave será la calidad del servicio. Empresas privadas como América Móvil, Izzi y Telmex mantienen una fuerte presencia gracias a sus sistemas de atención, soporte técnico y cobertura comercial.
Telmex enfrenta un panorama complicado
Mientras la CFE prepara su expansión, Telmex atraviesa una etapa compleja. Carlos Slim ha reconocido en distintas ocasiones que la compañía enfrenta pérdidas desde hace más de una década debido a factores regulatorios y costos laborales.
Uno de los principales desafíos financieros para la empresa es la carga derivada de miles de jubilaciones acumuladas a lo largo de los años.
A pesar de ello, la familia Slim mantiene su apuesta por conservar la compañía y continuar operando en un mercado que cambia rápidamente con el crecimiento de nuevas tecnologías y modelos de conectividad.
2026 podría marcar un cambio en el mercado de internet
Si la CFE obtiene la concesión comercial proyectada para 2026, el mercado mexicano de telecomunicaciones podría entrar en una nueva etapa de competencia.
Analistas consideran que la llegada de un operador estatal con infraestructura nacional podría obligar a las compañías privadas a ajustar precios, mejorar servicios e innovar para conservar usuarios.
El impacto no solo se reflejaría en tarifas, sino también en el acceso a internet en zonas donde actualmente existen limitaciones de cobertura o costos elevados.
La disputa por la conectividad en México apenas comienza
El avance de la CFE representa uno de los movimientos más importantes en telecomunicaciones de los últimos años en México.
Mientras el gobierno apuesta por fortalecer la participación estatal en conectividad, empresas privadas buscan mantener su posición en un mercado cada vez más competitivo.
El resultado de esta disputa podría definir el futuro del acceso a internet para millones de usuarios en el país.
